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El papel de Pietrasanta como preminente centro cultural de la Versilia tiene origenes muy antiguas. La gran tradición artesanal se mantiene viva en los talleres y atelier de la zona, en las empresas del sector de mosaicos artístico y en las numerosas fuslinas de arte y el muy fértil contexto artístico ha sido un catalizador para muchos artistas italianos y extranjeros, que han promovido Pietrasanta como "tierra adoptiva" para sus trabajos, contribuyendo con obras y donaciones para la decoración urbana: entre ellos, Fernando Botero, el artista colombiano cuyo Guerriero Barrigudo está en guardia a la entrada del burgo.
Marina di Pietrasanta, como localidad balnearia tiene una peculiaridad singular. Ella tiene, en un conjunto armónico, las más ambitas hermosuras de la naturalezza, que podrían ser, cada una, la gloria de cualquier centro turistico. Mar playa, pinedas y montañas, son los elementos que, en pocos kilometros cuadrados ofrecen un maravilloso y variado ambiente de sereno descanso. Comprende desde sur hacia nord, las localidades de Focette, Motrone, Tonfano y Fiumetto.
Ciudad delimitada por los torrentes Serra y Vezza, a los pies de las Alpi Apuane, en una vaguada bastante empinada. El territorio del ayuntamiento limita al Norte-Este con Stazzema, al Sur-Este con Pietrasanta, al Oeste con Forte dei Marmi. Dista 7 Km desde Forte dei Marmi, 3 km de Pietrasanta y 12 km de Stazzema con las quales está comunicada con coche de línea. Hay una estación ferroviaria en Querceta y hay el autopista A12 con salida Versilia.
Localidad balnearia entre las más concurridas del mar Tirreno. Forte dei Marmi surge alrededor de un muelle instalado en el Quinientos para cargar mármol apuano y protegidp, desde 1788, por un fortín mandado por Leopoldo I, visible en el centro de la plaza Garibaldi. Nobles de media Europa, diplomáticos, hombres de negocios y empresarios industriales, artistas y personajes famosos han costruido esplendidos chalet escondidos y protejidos por el verde de la pineda, elijendo sus arenas fina para pasar un período de vacaciones y descanso.
La ciudad de Ilaria, novia desafortunada. Por supuesto hay muchísimos apelativos para Lucca, una de las más ilustre ciudad italianas, cofre preciosos de joyas de belleza incomparable y estraordinario valor histórico-artístico. Entre muchas nos agredece elejir lo que dijo Mario Tobino: "Por qué te encanta tanto Lucca? Porque es un pueblo. A pesar de los mármol tiene un cielo ligero". Dos lineas para parar l'integridad de un centro histórico perfectamente encerrado dentro una cinturón mural llegado integro hasta hoy en día. Para marcar la calidad de los monumentos que llenan el tejido urbano. Para sentir la intensa emoción que provocan, con sus perfil vertical, obras maestras de la arquitectura románica Pisano-Lucchese como il Duomo dedicado a San Martino, la Iglesia de San Michele in Foro, corazón de la ciudad, o San Frediano.
El viaje hacia las maravilllosas localidad de las Cinque Terre empieza con la salida de la autopista de Brugnato, y sobrepasando Borghetto Vara, Pignone se llega a Monterosso, primero de los cinco burguitos. La peculiar conformidad del territorio, resultado de la roca, hace aun más suggestiva la llegada. Accoje el turista la estatua del Gigante, un Neptuno apoyado al arrecife casi para vigilar el mar. Y luego Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore. Estas últimas unidas por la célebre Via dell'Amore: el camino que corre al lado del mar es la imagen más romántica y eloquente de un retrato natural de extremo encanto.